Marketing Lateral | Entender la crisis en Corea del Norte
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01 May Entender la crisis en Corea del Norte

En los medios predomina la angustia sobre los recientes eventos en la península coreana: test balísticos (fallidos), maniobras navales, interacciones políticas y una larga lista de etc.

Inclusive ya contamos con el habitual ejercito de Cassandras que vaticinan un próximo conflicto mundial.

En realidad, no pasará absolutamente nada: cuestión de unas cuantas semanas más y el tema Corea del Norte regresará al olvido. Y la razón es muy simple: a nadie le conviene que el statu quo cambie.

En primer lugar, a ambas Coreas.

Para entender a Corea del Norte, tenemos que pensar que no estamos frente a un país, sino a una empresa familiar que ha logrado sobrevivir por tres generaciones. Kim Jong Un, a final de cuenta, es el retoño de una familia que ha logrado dominar a un país creando un culto de la personalidad idiotizante, aislando al país, inventándose una filosofía ultranacionalista y racista de rechazo del mundo exterior y autarquía (la Juche), privilegiando sobre cualquier cosa la operación militar (el principio del Songun) y creando un pequeño pero disuasorio aparato nuclear. Los Kim han entendido perfectamente que cualquier intervención externa en Corea del Norte tiene que ser políticamente demasiado cara para cualquier país. Y de aquí que Corea del Norte no desmantelaría bajo ninguna circunstancia su modesto aparato nuclear. Así que aquí no habrá cambios.

Corea del Sur igual aboga por mantener el estatus quo: una eventual reunificación sería un desastre económico. La diferencia entre las 2 economías es abismal: por un lado, un país primermundista con una industria tecnológica vibrante y avanzada; por el otro Corea del Norte, una economía que es 50 veces más pequeñas que la de México, arcaica, retrasada y con una fuerza laboral con una productividad ínfima. Corea del Sur no quiere y no puede asumir un costo de una reunificación con una realidad de la cual estuvo totalmente separada desde 1953.

A China tampoco le conviene que las cosas cambien: ¿porqué tener al lado un país firmemente aliado de EEUU? Mejor tenerlo a una sana distancia. De aquí que no será improbable ver una fuerte acción de moderación dirigida hacia el joven líder de Norcorea.

Y por último, desde la perspectiva de EEUU, ¿porqué meterse en un conflicto más y con un potencial de costo enorme y con ganancias geopolíticas limitadas? EEUU ganaría rápidamente pero el precio a pagar en términos de vidas humanas podría ser altísimo, más aún por el mecanismo nuclear norcoreano.

¿A qué conclusión llegamos?

Probablemente Kim Jong Un levante un poco la voz, Trump también (aunque ya se dijo dispuesto a reunirse con él), China mediará, Rusia dirá algo y, parafraseando con libertad al Gattopardo, “Nada cambiará para que todo quede como antes”.